Olvidarnos de todo y ser felices el tiempo que podamos. Hacer que dure para poder disfrutar cada poro de tu piel como una niña que disfruta de un caramelo, dulce como tú. Vivir el presente y lo que pueda pasarnos en el futuro, que no sea eso una preocupación para nosotros. Luego comernos el mundo, seguir jugando como niños, vivir cada día como si fuese el último que nos quedase por estar unidos. Mi única preocupación sería quererte un poquto más cada día.

No hay comentarios:
Publicar un comentario