El tiempo funciona sin pilas, los trenes no esperan y se largan, los capuchones de los bolígrafos se pierden sin sentido y las gomas no se acaban. Las palabras son inversas a todo lo que queremos decir, los sueños llegan con retraso y los lunes son odiosos. Los bordillos están donde menos te los esperas. Los malos soy muy malos y los buenos no son tan buenos.
Aunque un error te lastime, una traición te duela, una ilusión se apague e incluso aunque todo te parezca nada... se trata de caer y levantarse, de joderte los lunes y alegrarte los viernes, de buscar y no encontrar nada. No preguntar un por qué. Abrazar a quien quiera abrazarte y a quien no, dejar con las ganas. Pero siempre piensas lo mismo, ya da igual, ya habrá tiempo. Pero el tiempo corre más deprisa de lo que pensamos y cuando te llegas a dar cuenta, ya no puedes hacer nada.

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