Veras, no se por donde empezar pero si te viese ahora mismo me iria hacia ti y te diria miles de cosaas que siempre he querido decirte, sin pensarmelo dos veces. No he pensado en ti una vez, ni dos, pienso en ti cada dia, porque me acuerdo de ti, de la persona que mas me ha enseñado durante un año. Si, hoy hace un año desde el dia en el que pase de decirte “amigo“ a llamarte “hermano“. Y me acuerdo, sin importarme si tu lo haras o no. Sabes? nunca debimos ponerle fecha a ese dia.
Desde ese dia en el que me hablaste y de ahi formamos una rutina, que tanto adoraba, que me llamases todos los dias por telefono, reirme contigo, contarnoslo todo, poner en ti la confianza que nunca he puesto con nadie. Tres meses asi y todo a la mierda.
Que pasa? Me ves con cara de “eh gilipollas, soy feliz sin ti! :D“ No, para nada. Es que ni pones interes en mirarme a la cara. Me haces falta, desapareciste de mi vida completamente, y yo echandote de menos dia a dia sin importarte siquiera. Pero bueno, aqui estamos. Pasan los dias, las horas, los momentos, los recuerdos... todo sobre lo que deberia haber marcada una huella tuya. Pero ya ves, me equivoque. Me equivoque en llamarte amigo, hermano, en cada te quiero y te amo.
Pero los recuerdos son recuerdos y ahi estan, junto nuestras promesas y pensamientos de futuro. Y sabes lo peor? Que sere yo quien lo piense el quinto dia de cada mes, la que se deprima y lo pase mal por ti, y por mi, cuando deberia estar contigo, a tu lado, queriendote como el primer dia.
No digo que seas un error, repito que eres la persona que mas me ha enseñado. Solo digo que el error fue ponerle fecha a “lo nuestro“, una fecha que acabo siendo una fecha de caducidad. Aunque tranquilo “lo que senti por ti se quedara ahi siempre“.