-Últimamente no eres la misma.. -¿A qué te refieres? -No sé, ¿te pasa algo? ¿estás bien? -(No. Llevo un tiempo dándole vueltas, y definitivamente, no estoy bien. Tienes razón, no soy la misma. Mi mundo es distinto. Y yo también. Tú lo has cambiado. Lo has hecho mejor. No puedo seguir callándome esto. Me mata el no tenerte. Te quiero. Y en este momento lo que más deseo, es abrazarte. Sentir tu calor. Mirarte a los ojos y dejar que ellos hablen, sin necesidad de utilizar las palabras. Te quiero. Y me muero por besarte. Fundirme en esos labios, que tantas veces me han quitado el sueño. Estoy harta de guardar silencio. De sentir celos. De ahogarme en mi propia cobardía. Sí. Me pasa algo. Que me muero porque me acaricies.. porque un día te acerques a mí, y me susurres que sientes lo mismo.) No me pasa nada, estoy bien. El amor más fuerte, es el que se lleva en silencio. Aquel que duele. Que aflige. Que carcome las entrañas. El amor, es callar. Cerrar los ojos y desear con todas tus fuerzas que sea feliz. Aunque no sea contigo. La persona que ama de verdad, no es la que llora por las esquinas y se atormenta porque no es correspondida. Sino la que finge no amar, y prefiere tener una amistad sincera, a un desprecio infinito.
jueves, 30 de agosto de 2012
Verle sonreír y pensar 'eres lo mejor que me ha pasado'.
martes, 28 de agosto de 2012
Odio cada kilómetro, cada metro, cada centímetro, cada milímetro que me aleja de ti.
miércoles, 22 de agosto de 2012
"quédate conmigo"
El amor es como una goma elástica sujeta en tensión por dos personas. Si uno de los dos la suelta, el latigazo se lo lleva quien todavía la sostiene.
Préstame atención. Cierra los ojos y visualiza todo lo que hemos vivido juntos. No, no los abras aún. Respira hondo, despacio, imagina ahora lo que podríamos haber hecho, lo que podríamos haber llegado a ser. Imagina tu mano sobre la mía, entrelazadas, mientras damos un paseo, una sonrisa entre cada beso. Besos, miles de abrazos, una tarde lluviosa, la canción que sabes que me hace llorar, nosotros sobre el sofá. Imagina que estoy escondiendo la cabeza en tu pecho para que no me veas sufrir, mi voz susurrándote que te amo. Imagina mil locuras que podríamos hacer, explorar la felicidad que podríamos encontrar el uno en el otro, mirarme a los ojos cada día. ¿Lo imaginas? No necesito que me respondas, solo que te des cuenta de lo que te estás perdiendo.