martes, 18 de octubre de 2011

28,

Y son días como estos los que te hacen ver donde estamos, donde queremos ir, cuando bajamos de las nubes que ahora nos nublan y vemos las cosas del color que realmente son. 
Después de todo no sé de qué me quejo, pienso que es lo mejor que me podía haber pasado. Puede que ya no te quiera como antes, puede que ya no te vea igual de simpático, pero te aseguro que te echo mucho más de menos que nunca. Soy consciente de que el destino abre sigilosamente esa puerta hacia el olvido, y yo no quiero que vuelvas, pero de verdad te necesito. 

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