No sé que es lo que realmente me da más miedo, no lo sé. No sé si es tomar una decisión equivocada o que esa decisión sea la que finalmente es correcta. Me gusta porque a veces, cuando estoy al 100% segura de que es eso lo que realmente quiero y merece la pena, pasa algo. Algo se activa y me echa para atrás. Eso me gusta porque me da tiempo. Tiempo para arrepentirme sin repercusiones, para pararme a pensar o, quizás, para valorar el tiempo que estoy perdiendo en tardar en actuar. Pero con él, es distinto. Me da la sensación de que tome la decisión que tome, nada puede salir mal. Por eso he decidido correr todos los riesgos posibles, equivocarme, volverme loca por cada suspiro, beso o caricia, buscar todos los momentos y vivirlos hasta que podamos, tener mil problemas y arreglarlos, tener miedos y superarlos. Porque con él, todo me parece posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario